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Another Round, una película con sed de vida



Martin, un profesor de secundaria, descubre que sus estudiantes, compañeros e incluso su esposa lo encuentran aburrido, apático, cambiado. No siempre fue así: era un maestro brillante y un compañero apasionado cuando era más joven, pero ahora es un poco soporífero. De acuerdo con sus compañeros y amigos Tommy, Nicolaj y Peter, deciden empezar a beber con regularidad, a partir de la tesis del psiquiatra noruego Finn Skarderud, quien sostiene que el cuerpo humano tiene un déficit de alcohol del 0,05%, este grupo de hombres sacudidos por la crisis de la mediana edad que les ha caído encima, deciden cambiar su vida entregándose a la bebida, no con un propósito nihilista como en la línea de La gran comilona (Marco Ferreri, 1973), sino como parte de un dudoso estudio teórico que corrobore que el equilibrio de los biorritmos y sus consecuentes beneficios profesionales y emocionales está en función de la ingesta diaria de una determinada cantidad de alcohol.



Mads Mikkelsen ofrece una de sus mejores actuaciones, si no la mejor de todas, con este retrato tranquilo por fuera e incendiario por dentro de un hombre atrapado en la crisis de la mediana edad, cuando se da cuenta de que la juventud se ha ido para siempre y que el final ya no esta tan lejos.


"la juventud es un sueño / el amor es su contenido"


Esta tragicomedia etílica que pone en bandeja las deficiencias de la sociedad danesa (y por ende de occidente): la soledad, la incomunicación, el individualismo o la ausencia de empatía, pero ante todo libertad, es precisamente la palabra clave de la película de Vinterberg, en donde arriesgar o fracasar, encontrarse o perderse, pero sobre todo vivir alimentando la llama de la irracionalidad, rechazando la ansiedad y las reglas de la llamada sociedad civil para cuestionar las cosas y no obedecer sin elegir, se esconden tras los beodos contratiempos de este cuarteto de docentes


Una cita de Kierkegaard abre la película (la juventud es un sueño / el amor es su contenido) y el examen oral de uno de los alumnos a propósito de la definición de ansiedad que daba el pensador danés que sobrevuela todo el último acto (la incapacidad de sobrevivir al fracaso, de amar a los demás tras sucumbir) suben el nivel de una obra en la que los cambios lumínicos marcan la evolución que sufren los personajes. Por lo tanto, Vinterberg habla, en primer lugar, a su propio pueblo, atrapado en una contradicción perpetua entre la retórica puritana y el alto consumo, pero también ofrece una invitación más general a elegir cómo vivir, a responsabilizarse de ello, para bien o para mal.