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Jairo Pinilla y la insurgencia tropical


Un breve recorrido por algunas de las obras más reconocidas del director caleño.


La historia del cine colombiano podría marcarse por dos grandes divisiones y concepciones de lo que es arte. La diferencia radica, básicamente, entre lo rastrero y desagradable socialmente, lo popular y, lo que se considera como “cultura”, lo fino, lo adecuado, lo “estéticamente bello”. Se configuran así dos espacios sumamente distintos, pero claves actualmente en nuestra cinematografía: ideología vs hegemonía.


Jairo Pinilla, aquel caleño padre de tantos monstruos e historias que marcaron un hito en las narrativas del país, irrumpieron el estatus quo que se vivía en el país, desarrollando una forma de hacer cine completamente novedosa. Los "defectos especiales" como le decían sus colegas o sus famosas "Pinilladas" se convirtieron en parte del entretenimiento colombiano principalmente en los años ochenta, en sus películas podían verse cosas como planos y contraplanos sin continuidad, en los que, por ejemplo, un actor habla de día y el otro le responde de noche, héroes que de un disparo de carabina estallan una avioneta o las muertes acrobáticas de sus personajes dando cinco volteretas antes de fallecer.



Con una visión futurista y maravillosa del cine en el país, Jairo se abrió camino, con bastante dificultad, para llegar a las salas de cine con su estética macabra y transgresora de todo esquema, mucho más cercano a las películas de explotación norteamericanas Su ingenio y lo arriesgado de su persona lo llevaron a ir enfrentando uno a uno todos sus miedos, las serpientes, las balas, la muerte, los ataúdes...todo para su público.


Su primer cortometraje titulado Qué mago, lo realiza sin sonido y haciendo uso de la película reversible Blanco y Negro. Esta película es significativa para la historia del desarrollo del cine nacional porque en ella se registra por primera vez el uso de efectos especiales.


Luego Pinilla escribe y dirige Cita con la época, una coproducción de Asofilms y San Pablo Films.


Sus dos primeros largometrajes fueron: Funeral siniestro (1977), una de las primeras películas del género terror/ suspenso en Colombia y Área maldita (1980) donde incursiona en el género de acción policial y se incorporan por primera vez efectos especiales en los tiroteos. Otra película que grabó haciendo uso de los efectos especiales fue Triángulo de Oro – La isla fantasma, rodada en locaciones internacionales y doblada al inglés. Entre las películas que abordan las regresiones e historias de terror psicológico, sobresale Extraña regresión (1985). Además ha realizado varios cortos del género comedia, entre los cuales se encuentra Un gallin